miércoles, 6 de julio de 2011

Mi eterno invierno.

Lo vi a mediados de mayo. Salía del correo y cruzando la plaza colón lo perdí de vista. La siguiente vez que lo vi fue en el teatro en el estreno de "Gritos en silencios", ahí estaba con una muchacha que debo admitir era bastante bonita, se veían amigables y pensé en acercarme, pero una sucesión de hechos concretos, que por mi bien no quiero recordar, me detuve pensando en la falsedad de Aureliano y las posibles mentiras de las que fui oyente, sin mencionar a todos sus cercanos (aunque hubo un momento en que pensé que sólo yo fui el engañado).
Desde ese día que pienso en no buscarlo más, que aunque mi cuerpo lo extrañe y mi corazón lo necesite, ya quiero cerrar el capitulo de mi primer amor porque al parecer no le ha costado conseguirse a otro amante, aunque ésta sea mujer.
...
Hace pocos días vi a su madre, dijo que estaba contenta porque su hijo se había curado, me preocupe pensando que estaba enfermo y pregunté que le había pasado. Ella respondió: no no no, nada malo, se ha curado de su homosexualidad. La madre parecía feliz, entonces yo me puse triste pensando en que sólo fui un síntoma de su enfermedad, y no su primer amor como creía.

Las cosas parecen malas para mí, me he sumergido en la melancolía, ahora mi madre piensa que yo también tengo cura... pero sé que no es así y me refugié en los bares de la ciudad para encontrar un poco de consuelo a mi "enfermedad". Enfermedad por supuesto que para mí no tenía cura, porque a mi no se me da la gana de curarme, cada uno elige como vivir su sexualidad.. mi único problema ahora y mi única enfermedad es Aureliano.. ay! Aureliano, como extraño sus manos, sus piernas, su miembro rozando el mío como soliloquio de invierno, como chocábamos nuestros cuerpos con caricias al unisonó con nuestra respiración jadeante hasta llegar al gozo eterno...pero él paraba, él se iba, él no poetizaba, fuí sólo yo el que entregó su corazón y me hundía en su pecho buscando amor. Ahí comprendí las señales de la carencia que sentía en ese momento, de su falta de compromiso para conmigo, de que realmente nunca me amó... Y me veo aquí, con una nube en los ojos cegando mi posible felicidad, negándome la oportunidad de volver a amar, por el recuerdo llano del invierno eterno en que sea ha convertido mi vida.

6 comentarios:

  1. fui solo yo el qe entregaba su corazon & me hundia en su pecho buscando amor...

    & es que al finaal es mas facil
    daar qe resivir.

    gracias por pasar a mi blog
    espero verte mas seguido por ahi n.n

    un beso(:
    Namaste!

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  2. Wow, qué historia.
    ¿Por qué soportar esas enfermedades? ¿Por qué padecer esas presencias ausentes?

    Abrazo.

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  3. Qué tristeza vivir así por alguien. Perdón, pero es que no me gustan los sacrificios.

    Te mando un gran beso.

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  4. A nadie le gusta, y es es horrible ese sentimiento, pero aquellos que lo han sentido, tendrán su venganza al desamor.. lo aseguro.

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  5. Me encanto, tiene el sentimiento de tristeza plasmado en las palabras, solo que me falto un poco mas de la relación que tuvo el con Aurelio, así poder comprender un poco mas lo miserable y triste que se sentía en ese momento.

    Si bien como dice, para él no es una enfermedad, para muchos es una y es una lastima que crean que realmente es una enfermedad.

    Cuidate chica piplod, te quiero

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  6. Wuou, giro sorpresivo de tuerca mientras iba leyendo.

    Me gustó!

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