viernes, 22 de julio de 2011

Yo quisiera que escribir aquí y en las servilletas de bravissimo cuando voy a tomar mi milkshake, me apasionara tanto como antes; incluso quisiera que al despertar en las mañanas, me emocionara tanto como antes. Pero de mi, la vida no obtiene nada y es porque las razones ya se me acaban.

jueves, 14 de julio de 2011

Bienvenida realidad.



Porque evoco cada suspiro a un instante que soñé
Cada pensamiento a un instante que no viví...
Y me encierro tras las puertas de mis fantasías...
¡Cuanta realidad, y tantas mentiras en ellas!

miércoles, 6 de julio de 2011

Mi eterno invierno.

Lo vi a mediados de mayo. Salía del correo y cruzando la plaza colón lo perdí de vista. La siguiente vez que lo vi fue en el teatro en el estreno de "Gritos en silencios", ahí estaba con una muchacha que debo admitir era bastante bonita, se veían amigables y pensé en acercarme, pero una sucesión de hechos concretos, que por mi bien no quiero recordar, me detuve pensando en la falsedad de Aureliano y las posibles mentiras de las que fui oyente, sin mencionar a todos sus cercanos (aunque hubo un momento en que pensé que sólo yo fui el engañado).
Desde ese día que pienso en no buscarlo más, que aunque mi cuerpo lo extrañe y mi corazón lo necesite, ya quiero cerrar el capitulo de mi primer amor porque al parecer no le ha costado conseguirse a otro amante, aunque ésta sea mujer.
...
Hace pocos días vi a su madre, dijo que estaba contenta porque su hijo se había curado, me preocupe pensando que estaba enfermo y pregunté que le había pasado. Ella respondió: no no no, nada malo, se ha curado de su homosexualidad. La madre parecía feliz, entonces yo me puse triste pensando en que sólo fui un síntoma de su enfermedad, y no su primer amor como creía.

Las cosas parecen malas para mí, me he sumergido en la melancolía, ahora mi madre piensa que yo también tengo cura... pero sé que no es así y me refugié en los bares de la ciudad para encontrar un poco de consuelo a mi "enfermedad". Enfermedad por supuesto que para mí no tenía cura, porque a mi no se me da la gana de curarme, cada uno elige como vivir su sexualidad.. mi único problema ahora y mi única enfermedad es Aureliano.. ay! Aureliano, como extraño sus manos, sus piernas, su miembro rozando el mío como soliloquio de invierno, como chocábamos nuestros cuerpos con caricias al unisonó con nuestra respiración jadeante hasta llegar al gozo eterno...pero él paraba, él se iba, él no poetizaba, fuí sólo yo el que entregó su corazón y me hundía en su pecho buscando amor. Ahí comprendí las señales de la carencia que sentía en ese momento, de su falta de compromiso para conmigo, de que realmente nunca me amó... Y me veo aquí, con una nube en los ojos cegando mi posible felicidad, negándome la oportunidad de volver a amar, por el recuerdo llano del invierno eterno en que sea ha convertido mi vida.