domingo, 12 de junio de 2011

Allí vi mi soledad.

No sé cómo fue pero me vi en el centro de Baquedano y Ossa. allí en donde todos los autos con sus bocinas te insisten en que cruces, en donde los garabatos abundan y eres el ser más odiado del centro de Antofagasta.
La recuerdo a ella, me recuerdo a mi con mi celular, recuerdo su voz y me hablaba de unos regalos que tenía para mi, algo de unas zanahorias que creo que es para mi ceguera nocturna, mencionó la tristeza de su madre y pidió perdón. Entonces cuando pidió perdón, la vi en la otra esquina. A partir de ahí ya no recuerdo más.
Los sonidos de las bocinas no las sentía y para cuando las personas comenzaron a bajar de sus respectivos automóviles yo ya estaba desplomado en el suelo.

Al despertar la vi a ella en un avión, camino a no sé donde, a mi resistiendo las lágrimas, a su madre que me daba agua para incorporarme, sumergido en la culpa por no prestarle mayor atención a ella y a mis sentimientos. Todo un tumulto de emociones y recuerdos que cambiaban mi vida paralizándome en su pequeño cuarto contenido de su ausencia.
Aunque las personas siempre me decían estúpido, por primera vez en la vida yo me estaba dando cuenta que esas palabras eran demasiado amables para definir lo que realmente soy.

viernes, 3 de junio de 2011

Llego a los lugares sin saber cómo llegué (8)

Miércoles 1 de junio.

Hoy fui a una marcha de estudiantes. A pesar que no estoy de acuerdo con algunos puntos citados por la confech.. (como aumentar los créditos a los 4 primeros quintiles) me vi metida ahí luchando por lo que llaman nuestro derecho y haciendo ver mi malestar y el de muchos otros, aunque la verdad fui por mi propio bien, no por el de otros.
No sé como llegue a la municipalidad, los pies me dolían, mi agua se había acabado y luego de estar toda una noche con tos, mi garganta ya no soportaba más de gritar... uno de los gritos que me gustaron fue... "nos cagó Pinochet, no cagó Bachelett, nos va a seguir cagando Piñera el burgués" y yo gritaba y me dejaba llevar por aquello que llaman adrenalina.
Pero de un minuto a otro mis compañeros universitarios se iban de apoco y quedaban ahí varios liceanos ordinarios. De las cosas que gritaban me dan vergüenza escribirlas aquí, no queda mas que decir que me siento avergonzada de llamarme Chilena, aunque me da lo mismo ser Chilena, Boliviana, Peruana, Inglesa, Japonesa, Francesa, mi vida seria igual en cualquier lugar sin las personas que necesito.

De repente entre mi decisión de irme o no y tras tratar de convencer a Jocelin una amiga, aparece alguien de quien no recuerdo el nombre, pero me dijo que pertenece a una organización llamada pan y rosas. Había oído de esa organización antes y aunque tenía a interés en saber más de ella, por flojera nunca investigué. Lo único que sabia es que era una organización algo feminista...
"Luchamos por los derechos de la mujer" mencionó la "compañera"....
Habló de un caso de María Juanita, de Cecilia Julio y varios homicidios que el sistema no reconoce como femicidios aunque las víctimas fueran mujeres. y mencionó también que es integrante de Lac, (las armas de la critica) una organización que trata de rescatar el dialogo y la democracia directa desde las mas puras ideas marxistas. La verdad es que a pesar de que me he visto tentada a asistir a las reuniones que hacen constantemente Lac, la presencia de uno de sus integrantes me perturba.
Me invitó a una reunión que harán en la UA, a las 18:30 a la cual pienso asistir.
Son las 18:56... no fui a la reunión, me quede viendo harry potter, le puse mute con el control y escuchaba "perderse" de Manuel García..

Me tire en la cama y se cayeron dos libros y todas las guias que debo estudiar. Ahí quedaron... y cuando Manuel Gracia decía "lo único que sé hacer bien es perderme" me hundí en mi cama cerrando los ojos, y ahí me perdí en mi misma, en mi cuerpo, en sentir el aire recorrer por mis dedos, en pensar en como mi órgano hacia tum tum, los pulsos, los tiempos, y el silencio, todo estaba en silencio, la música seguía pero yo estaba en silencio profundo no sabia nada de nada ni siquiera sentía mi respiración. Yo no existía y en este entonces me sentí tan plena, yo estaba improvisando mi vida y llegue a sentirme feliz.