domingo, 24 de octubre de 2010

Comienzos.

Todo está nublado y no hace frío.
quiero usar mi chaqueta roja, la que me regaló en una navidad.
se que está un poco sucia, vieja y mal gastada.
pero cuando lo vea llegar, quiero que me la vea puesta
quizás así entienda que lo he estado esperando a pesar que se ha demorado bastante..
¿Vendrá por mi?

Ha llegado hace una semana, no ha pasado por mi puerta
¿Estará ocupado, enfermo o herido?
Busco excusas para ir a buscarle.
Mi amiga dice que no sea tonta, que abra los ojos y asuma el rechazo
que me ha olvidado que tiene a otra, que deje de ser patética.

Finalmente llegue a su casa, y un rostro nuevo se asomó en su puerta
Lo supe hace mucho tiempo pero quería verificarlo aunque doliera...
Entré sin permiso, fui maleducada e intrusa.
Se había olvidado de mí, incluso de mi existencia.

Han pasado algunos meses.
Él no ha venido por mi.
Parece increíble que después de lo sucedido, yo aún lo espere.
¿Será que soy tan masoquista.. o lo amé en verdad?

Un año ya ha pasado, la verdad lo estoy superando.
He decidido seguir adelante, pero sin alguien que me acompañe.
Hice una caja azul, la enterrare en el patio de mi casa;
ahí guarde mi diario, sus regalos y sus cartas.

Me han dicho que me ha vuelto a buscar
Pero lo tengo todo más claro.
No quiero verlo jamás, todo el amor que le di
lo he convertido en amor hacia mi.

Mi nueva ciudad es un poco nostálgica
Esta todo nublado, y hace un poco de frío
decidí salir a tomar un café.
Conocí a alguien mas torpe que yo;
tropezó conmigo, piso mi vestido y vació su café en mis ropas.
lo golpeé con mi cartera y juré detestarlo por siempre.
Pero mi plan funcionó al revés...

Mi amiga dice que no debo dejarme llevar, estoy segura que no fue así.
Que comienzo de nuevo, pero que no es un error, que no lo es...

martes, 5 de octubre de 2010

No te olvido...!

Oh, mi corazón, he querido hacerme un poco de tiempo para ti ahora, justo ahora que estoy rodeada de gritos y voces en un cubículo de la universidad, hastiada hasta el cansancio de ensayos e informes que entregar. No ha sido mi intención abandonarte, es tan solo que ya no siento qué escribir y cuando anhelo hacerlo no es el momento; mis palabras se agotan y no encuentro nada interesante que ofrecerte, por que ahora lo único que hago es estar entre libros y cafés, llenar mi bolso con bultos de hojas por leer. Por ahora solo te digo que me esperes, que aquí estaré cuando llegue el momento justo y preciso para nuestro reencuentro, no te canses, no te agobies, por que estoy pensando en ti, y así como ahora, siempre volveré a ti.