domingo, 31 de mayo de 2009

No sé


"No sé", me dijo cuando le pregunte si quería ser mi amigo.
"No sé", respondió cuando quise que paseara conmigo.
"No sé", habló cuando pregunte si pensaba en mí.
"Tal ves", respondió cuando mis ojos le decían si me quería.
Yo también, me habló para corresponder mi amor.

lunes, 25 de mayo de 2009

Ella es hermosa.


Me costo tanto decirle, estuve acompañándola todo el tiempo, esperando una oportunidad para hablarle.


Cenamos juntos, hablamos de cosas con poca importancia, me contó de los problemas familiares y de cómo había quedado mi prima después de su operación.
Aún en ese lapso de tiempo en que permanecimos solas, no tuve el valor de hablarle y decirle lo que me preocupaba.
Cuando terminamos, lavamos juntas la loza, acompañándonos como dos mujeres solas, en un hogar de tres mujeres, olvidándonos de aquel hombre que nos hacía falta.
Las noticias no anunciaban nada bueno, era de esperar, pero había una noticia en particular de un ama de casa que a sus 47 años se presentó a un escenario busca talentos, a ella le llamó la atención y la comenzó a admirar, mientras que yo permanecí en silencio pensando en como hablarle, fue cuando risas de parte del jurado y el publico se posaban en aquella mujer de 47 años, poco afeminada, bastó un segundo para que esa noticia que a ella le cautivó, llamará mi atención, la voz de aquella mujer es hermosa, maravillosa, las canciones que canta, sacadas de una obra musical, comprendí que los sueños son para hacerse realidad, no importa el lugar, la condición, los problemas o el tiempo que nos lleve llevarlo a cabo, me animó a decirle y hablarle.
Pero… no fue suficiente. Comenzó a tomar algunas prendas y a planchar, mientas yo la miraba y me preguntaba como había acabado en brazos de una mujer tan hermosa y magnifica como ella…

- Mamá… - mi voz era normal.
- Dime…
- Te tengo que contar algo que es grabe.
- ¿Qué cosa puede ser tan grave? – me miro un poco asustada, más preocupada, yo nunca le había dado problemas, prácticamente soy la oveja blanca de la familia.
- Estoy embarazada… - dije esperando ver su reacción, mientras me preguntaba como hablarle y contarle mis problemas sin llegar a las lágrimas… pues no sollocé, no lloré en ese minuto, pero mi vista se nublo.
- Ya.. ¿y? – debí imaginarlo, ella jamás lo creería, creí haber actuado bien, pero quería después de todo darle un poco de humor antes de contarle mi verdadero problema.
- No te rías… yo pienso que de verdad es grave… aunque siempre he sido melodramática… - permanecí en silencio mirándola a los ojos, mientras ella dejaba la plancha a un lado y me miraba penetrantemente a los ojos – Mamá… me equivoqué, elegí mal… me siento terriblemente mal… - puse mis manos sobre mi rostro, tapándolo de las traicioneras lagrimas palmadas en mis mejillas, sus manos se pusieron sobre mi piel, mientras me decía que nada seria tan grabe mientras hubieran soluciones.

Después de decirle todo lo que tenía guardado, me sentí aliviada, comprendida y escuchada, no hay nada mas feliz que me haga que me escuche mi madre, más que mis amigas, más que a mis amigos, o mas que mi compañero, ella me hacía inmensamente feliz y una ves mas comprendía y me culpaba por no saberle agradecer de la mejor forma a la mujer que me hace feliz, a la que me ama más que a nadie, más que mis amigos, más que mi amado, más que yo misma… ella es hermosa.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Mi regalo...

Busqué detrás del árbol, pero no encontré lo que buscaba.
Mire debajo del puente y sólo encontré agua.
¿Dónde estará? Me pregunté preocupada, no podía ser que lo haya perdido, algo tan importante para mí…
¿Dónde lo dejé? Me obligue a responder, pero nada servia para mi.
Lo perdí… aquel regalo… lo perdí… la caja que lo contenía… lo perdí…

Soñé que lo encontraba, en un lugar vacío y olvidado que tenía en mi cuarto.
Al despertar lo busqué, y no estaba, lo había perdido en verdad.

martes, 5 de mayo de 2009

Amistad

Tomé aquel celular vacío, mientras marcaba me recosté en el sofá un poco desesperada, queriendo hablar con alguien.

- Hola. ¿Estás ocupada?
- Estoy en clases, ¿Por qué?
- Ahh – dije un poco decepcionada, o triste – No importa te llamó después
- No! Dime si salí por que dije que era del trabajo
- Es complicado y largo jeje
- Jaja no importa… mmm puedes salir hoy?
- Sí creo, tenía que ir donde mi tía y no fui jaja
- Entonces a las 5:30 ¿en mi trabajo?
- Bueno, nos vemos.
- Chao

Esperé breve momento aún confundida hasta que decidí salir a mi encuentro, caminé por las calles que con el compás de mis pensamientos que se hicieron cortas y desvanecidas, mi mirada se concentraba en la nada, ya no veía a los autos pasar, no me detuve en examinar a los extraños peatones del día a día, por primera ves había comenzado a pensar en algo concreto, en mí.
Cuando llegué, estaba ella esperando… •Te haré un Mango Sour• me dijo, la verdad es que me gusta el mango sour, pero siempre lo había probado envasado.
Dos de Concentrado de Mango… Una y media de pisco… para que sea suave como me gusta… azúcar flor… hielo…. Y ahora…
Me dio una copa de mango Sour mientras nos dirigíamos a un lugar mas apartado para conversar, me paso la copa y me dijo • ¿Y Bien? •

No sé como fue, no se como llegue a desahogarme, no sé como combatí con mi personalidad tan fría y reservada, no sé como le conté de mis asuntos y temores… pero lo hice, le hable con pequeñas pausas para tomar aire, le hable mientras una lagrima seguida de otra bajaba por mi mejilla, le hable mientras tomaba aquel trago que me hacia bien en esa situación…
Esa fue la primera ves en que me desahogué y le lloré.
Y aquel trago preparado con cariño, me hizo bien y feliz.