martes, 24 de marzo de 2009

Desvaneciendo la mirada.

Aquellos ojos siempre me miraban en mi torpeza, cuando reía, cuando caía, cuando lloraba, cuando molestaba… incluso cuando dormía en aquel pupitre lleno de recuerdos de letras establecidas con significados únicos e impregnables en mi memoria, en mi corazón.
Siempre pensé y siempre dije que esos serian los ojos que me seguirían por siempre, eternamente, eran los ojos de una admiración única por mí, jamás llegue a entender el por qué, y ahora me haría bien preguntármelo y responderlo, quizás esa admiración con el tiempo se haya ido opacando, con el tiempo aquella parte que le agradaba de mí se ha ido desvaneciendo como la mirada fija en mi todo el tiempo.
Mis cálculos al parecer era erróneo, aquella mirada se desvanecería al paso de mis caídas y errores, cada ves me fui alejando más; y aunque esa mirada aún sea recibida anhelada, aunque sea mirada siempre me busque exasperada, de alguna manera ya no tiene el mismo fuego de antes.
Aquella llama de sana pasión con el tiempo se extingue, el motivo puede ser que llegue a decepcionarla o bien no cumplí con las expectativas que tenía en mí, las promesas que deje en el olvido y las metas que comencé sin terminarlas no me hacen digna de admiración… aunque en el fondo quisiera que esos hermosos ojos negros me mirasen por toda la eternidad.

2 comentarios:

  1. Las miradas uno mismo puede retenerlas.

    Cuídate e insisto!!! eres talentosa!

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  2. Nada es eterno, hasta que lo pierdes.

    Y tal vez no sólo se trate de cosas, seres que te rodeen... se trata de la vida misma... es lo casi único de uno.. hasta que te mueres.



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    Oiee de tan lejos y me leees Ehehe!! :D
    Lo que és esto de Blogger.. me gusta :D


    Saludos!

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